Aquellos tiempos en que Alejandro y yo éramos jóvenes siempre pensamos en tener una casa rodeada de niños, los años pasaron y no fué así, nos costó muchísimo y en los tiempos de los que hablo entonces, conseguir que después de mucho esfuerzo y varios tratamientos e intentos naciera Alvaro, era la luz de nuestras vidas y la alegría de ver nuestros sueños transformados en una ilusión al ver cada uno de sus progresos según iba pasando el tiempo y él creciendo, un niño hermoso y saludable. Tenía cuatro años, cuando un día unos vecinos le vieron jugando en el pozo, nadie supo más de él y ese día lo buscamos desesperadamente por el pueblo y los alrededores, no descansamos, estuvimos dos semanas y ya imaginais como estaba yo, solo quería recuperar a mi hijo sea como sea, verle otra vez pero los días pasaban y cada vez me iba muriendo de tristeza. Cuando ya eran tres emanas de su desaparición Alejandro se acercó un día trayendome un niño, era igual que mi hijo, le había vestido como yo solía hacer, llevaba el mismo corte de pelo y era exactamente como él moreno, alto, delgado pero ambos sabíamos que no era él, todo el pueblo creyó que ya lo habíamos encontrado y que por fin nuestra vida retomaría su curso normal y así fué. Dijimos a todo el mundo que lo encontramos en el pueblo de al lado que lo tenía una familia que había cuidado de él y no sabía que lo buscabamos hasta que vió los anuncios en la comisaria y se puso en contacto con nosostros. Yo nunca pregunté de donde había salido y me consolé con Alvaro dia y noche de saber que le tenía y que era nuestro hijo, eso fué lo que nos dió la vida y las fuerzas necesarias para continuar. Pasaron años hasta que Alejandro me contara lo que ocurrió y cuando lo hizo nuestro hijo ya estaba lejos de nossotros. Cuando cumplió 17 años, decidió ir a estudiar fuera y lo apoyamos, su vida durante esos años y el contacto con otras personaslo hizo cambiar y volvió diferente, pensamos que era parte de la vida pero Alvaro nunca volvió a ser el mismo, siempre estaba distante, siempre queria estar fuera de casa y decidió irse a vivir a Madrid. En uno de sus veranos aquí nos planteó la situación sin ningún titubeo. Nos dijo que le contaramos la verdad sobre su nacimiento, y si había tenido más hermanos. No sabemos como ni porqué de repente se planteo dudas acerca de su vida con nosotros, Alejandro y yo defendimos nuestra paternidad y le explicamos todo lo que habíamos pasado para tenerle pero no le convencimos, hasta que volvió al cabo de unos meses con una carpeta llena de papeles, partidas de nacimento, fotos y documentación suya pero con otro nombre distinto......
9 de agosto de 2010
8 de agosto de 2010
la casa
Una brisa marina, repentina y fria, llegaba a través de las ventanillas abiertas..
-Hemos llegado.
Su esperaba impaciente la resolución de las cosas, que una a una se aclaren y terminen, estaba agotada, el viaje había sido largo y tenso, Ana se dedicó a contarle los detalles de sus visitas al lugar donde se dirigían y ella la oía sin ánimos, sin apenas ganas de nada.
La casa blanca con un enorme jardín lleno de árboles y un camino de piedrecitas blancas, esperaban la llegada de ambas, una mujer alta con una capa beige las esperaba en la puerta, las hizo pasar y entonces fué cuando Su vió todo aquello como un mundo esperado, una casa amplia, llena de grandes ventanales de madera, muchas fotos decoraban las estancias, una gran escalera de madera se veía al fondo del salón, dos mesillas decoradas con flores secas y pétalos tintados adrnaban los laterales de dos sillones gemelos, una sofá cerraba aquel pequeño espacio acogedor que tenía una mesa de centro donde ya estaban preparadas un juego de tazas y una tetera con un aroma a cerezas y el calor que necesitaban en ese momento.
Todas se presentaron y se sentaron a tomar el té, el padre de Alvaro no llegaría hasta mas tarde.
Ana empezó a detallar las sospechas de que el accidente había sido algo planeado y la esperanza de encontrar aún con vida a Alvaro, le contó todos los pasos que habían seguido y lo que habían ido encontrando.
Cuando Su empezó su historia, los ojos de la madre la miraban como queriendo encontrar algo más en sus palabras, había algo en ella que llamaba mucho su atención. Sacó las fotos de la web , las que encontró en niños desaparecidos y le pidió que le cuente si podía todo lo que les pueda ayudar.
El rostro de aquella mujer estaba marcado por la tristeza y una propfunda soledad, su pena se notaba en sus palabras y en el color de su voz.....
- Llevo muchos años viendo a mi hijo solo en ocasiones contadas, la vida fué distanciandonos porque él nunca quiso aceptar lo que decíamos y ahora ya no sé que hacer, quizás tuve que hacer caso de sus palabras cuando decía que era mejor así y no insistir para que vuelva con nosotros. Las madres a veces somos tan intansigentes, lo queremos todo pero a veces eso no puede ser. Creo que ha llegado la ocasión de que os cuente como sucedieron las cosas desde el principio.
Y empezó un relato triste y lleno de agujeros por donde escapaba la luz, por eso era tan gris y sombrío por eso sus ojos se llenaron de lágrimas desde el principio.........
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